Invertir en el oro azul

El creciente interés por el medioambiente y la escasez de esta materia prima están atrayendo a los inversores hacia el llamado oro azul

Marco Caprotti 21/04/2021
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Oro azul

Muchos de los datos relativos a la escasez de agua no son demasiado bien conocidos. Según la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación. La agencia especializada de las Naciones Unidas que lidera los esfuerzos internacionales para derrotar el hambre) sólo el 1% de toda el agua es realmente potable. Sin embargo, tendemos a tratarla como si fuera un recurso infinito, con cantidades masivas que se tiran literalmente por las tuberías cada día.

Consideremos estas cifras: según algunas investigaciones, una ducha de unos 10 minutos requiere unos 100 litros de agua y unos 5 kilovatios de energía para calentar el agua a la temperatura corporal. Si suponemos que gastamos 1, o incluso 2 de esos 10 minutos en utilizar productos para el lavado del cuerpo y el champú, eso nos deja ocho minutos -o 80 litros- de agua reutilizable, que ahora no es más que un desperdicio pero que podríamos reutilizar.

Este despilfarro es aún peor si se tiene en cuenta que grandes extensiones del mundo siguen necesitando agua. Según una investigación de la UNESCO de 2020, 3.600 millones de personas en todo el mundo -casi la mitad de la población mundial- viven en zonas que sufren escasez de agua al menos un mes al año, y esa cifra aumentará hasta 5.700 millones en 2050.

Invertir en agua

La gestión de los servicios hídricos representa un gran reto para las generaciones futuras. Pero hoy es una oportunidad para que los inversores se expongan a lo que se denomina el "oro azul".

"La tesis principal que subyace a una inversión en renta variable mundial sobre el agua gira en torno a la escasez de agua dulce como materia prima", afirma Kenneth Lamont, analista de Morningstar. "De hecho, en los últimos años la demanda de agua dulce ha aumentado a más del doble del ritmo de crecimiento de la población mundial, lo que ha llevado a dramáticas predicciones de futuros déficits entre la oferta y la demanda".

Además, los recursos de agua dulce no están distribuidos uniformemente en todo el mundo. "Incluso las regiones más desarrolladas, como California, no son inmunes a la escasez. Es probable que este entorno ofrezca un número cada vez mayor de oportunidades para las empresas dedicadas al tratamiento y la distribución de agua a nivel mundial", afirma Lamont.

La pandemia del Coronavirus ha provocado una mayor atención a las inversiones relacionadas con temas medioambientales y ahora el agua parece haber escalado posiciones en las preferencias de los inversores que se preocupan por la naturaleza. La categoría Morningstar Renta variable Sector Agua ha ganado hasta en el primer trimer trimestre más de un 8% (euros), situándose en segundo lugar tras el segmento Renta variable sectorial Agricultura y por delante de Renta variable sectorial Ecología y Renta variable sectorial Energías alternativas. El panorama era bastante diferente en 2020 y en los años anteriores.

 

Rentabilidad Sector Agua

 

No hay que olvidarse de los alimentos

La cuestión del agua también está estrechamente vinculada a la agricultura, si se tiene en cuenta su uso intensivo en la producción de alimentos. Según la Red de la Huella Hídrica (Water Footprint Network), producir un kilo de manzanas requiere 822 litros de agua. Un kilo de café requiere 18.900 litros.

La cuestión alimentaria se vuelve más compleja si tenemos en cuenta el aumento de los precios de los alimentos. Según un informe de febrero de la FAO, los precios han aumentado durante nueve meses consecutivos. El índice de precios de la FAO (que sigue la evolución mensual de los precios internacionales de los productos alimentarios más comercializados) registró una media de 116,0 puntos en febrero, un 2,4% más que el mes anterior.

Por supuesto, no hay que subestimar el factor de la contaminación ambiental cuando se piensa en los alimentos. Según las Naciones Unidas, la ganadería representa alrededor del 14% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero. Por tanto, la reducción del consumo de carne -con una disminución simultánea de la ganadería intensiva- podría marcar la diferencia en la ralentización del cambio climático.

Los nuevos hábitos alimentarios, como el veganismo o el "flexitarianismo", que están arraigando, parecen ir en la dirección correcta. La preferencia de los consumidores por fuentes de alimentación más saludables y sostenibles es cada vez mayor. Según un estudio de la empresa de investigación MarketsandMarkets, el mercado mundial de la carne de origen vegetal, que tenía un valor de 4.300 millones de dólares en 2020, crecerá casi un 15% anual hasta 2025. "El repunte de la demanda de productos veganos y vegetarianos es una prueba más del vuelco generacional de la riqueza, ya que los consumidores millennials cambian los paradigmas de la demanda", afirma Elizabeth Stuart, analista de ESG en Morningstar.

Para responder al creciente interés de los mercados por esta transformación, se están creando una serie de fondos de inversión. Estos vehículos de inversión se dirigen a aquellas empresas (que algunos definen como "smart food") cuyo objetivo es ofrecer productos o soluciones que contribuyan a obtener resultados medioambientales y sociales positivos a lo largo de toda la cadena de suministro de alimentos.

Hay relativamente pocos fondos centrados en el agua y la agricultura disponibles para los inversores Morningstar, aunque el tema está presente en muchas carteras de fondos sostenibles. A continuación, se presentan los que tienen una calificación Morningstar y un historial de al menos tres años.

Fondos de agua

 

 

 

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Sobre el Autor

Marco Caprotti

Marco Caprotti  è Giornalista di Morningstar in Italia.

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