El valor de la semana: sector automovilístico

Tras analizar las principales empresas automovilísticas mundiales, nuestras preferidas son General Motors y FIAT

Maarten van der Pas 30/11/2012
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Un contraste interesante

Hay actualmente un interesante contraste en la industria automovilística. Muchos fabricantes presentan cifras decepcionantes debido en parte a la debilidad del mercado europeo. Las ventas de coches en la Unión Europea cayeron en septiembre por duodécimo mes consecutivo y más de un 10% ciento en comparación con el mismo mes del año anterior.

El estado de ánimo deprimido que sobrevuela el mercado automovilístico europeo se refleja en las cifras del tercer de los fabricantes de automóviles, General Motors. La compañía espera una pérdida operativa de de 1.500 a 1.800 millones de dólares mientras que su competidor Ford ya asume una pérdida de 1.500 millones de dólares en el Viejo Continente. Incluso Renault prevé para este año una contracción del mercado europeo del 8 por ciento.

Cierto es que los Los fabricantes de automóviles están compensando los reveses en Europa con buenos resultados en los mercados emergentes o en sus mercados internos, pero fuera de Europa. Es el caso por ejemplo de Fiat que se ha beneficiado de un aumento de las ventas de su filial americana Chrysler en Estados Unidos. BMW genera sus beneficios principalmente de la fuerte demanda de coches de lujo en China. El enfriamiento de la economía china no parece afectar a BMW, aunque sí a Mercedes-Benz. Su matriz Daimler anunció recientemente que el beneficio de la división Mercedes va a disminuir este año debido al deterioro de las condiciones de mercado en Europa y en China. Mercedes tiene una cuota de mercado menor en China que sus rivales BMW y Audi.

Conflicto en Japón y huracán en  EEUU

Los fabricantes de automóviles japoneses no sólo tienen que lidiar con un pobre mercado europeo sino que además soportan un boicot por parte de China después de las tensiones entre los dos países sobre la propiedad de varias islas deshabitadas. En parte como resultado, Honda ha visto seriamente afectado su resultado del ejercicio.

China es sin lugar a dudas un mercado importante para los fabricantes de automóviles japoneses. Para Nissan, incluso, es el más importante. Además de este conflicto con China y de la crisis en Europa la carestía del yen también afecta a un fabricante como Nissan. Honda y Toyota sufren menos ya que tienen más fábricas fuera de Japón y suelen fabricar en los mercados donde venden sus coches.

A pesar de los factores negativos que existen en Europa y en China, Toyota estima que este año acabará con un beneficio superior al esperado. Este optimismo por parte del fabricante japonés está motivado por los buenos resultados del programa de reducción de costes y la introducción de nuevos modelos en los EE.UU. como el Avalon y el Rav4.

En Estados Unidos el huracán Sandy afectará sin duda a las ventas de automóviles de los meses de octubre y noviembre en la zona noreste. Dicho esto en Morningstar no estamos preocupados por un impacto negativo en la recuperación del mercado de automóviles en Estados Unidos.

Ninguna ventaja competitiva

Morningstar sigue unas 11 compañías automovilísticas (ver tabla a continuación). Sus acciones cotizan actualmente con unos precios atractivos: la mayoría tiene un bajo ratio precio/valor justo (“fair value” calculado por Morningstar en base a los flujos de caja efectivos de cada compañía) y por lo tanto, consiguen unas 4 o 5 estrellas (en una escala de 1 a 5, donde 1 significa que la acción está sobrevalorada y un 5 que la acción está infravalorada) en el rating Morningstar de acciones.

Pero un bajo precio/valor justo no es lo único que hay que tener en cuenta. Para que una empresa sea atractiva a la hora de invertir en ella también debería tener una amplia ventaja competitiva (lo que llamamos el “Economic Moat”) y si esa ventaja sobre los competidores se mantiene estable o aumenta.

Ningún fabricante de automóviles, excepto Toyota, tiene a nuestro juicio una ventaja sobre sus competidores. La fabricación de automóviles es ciertamente una actividad muy intensiva en capital y requiere unas capacidades técnicas y organizativas para desarrollar y comercializar un modelo de automóvil. Pero las barreras para empezar a producir coches no son tan altas como en el pasado.

Prueba de ello es la aparición de productores nuevos en las economías emergentes. Hay una competencia feroz en el sector que hace prácticamente imposible que un fabricante occidental consiga una ventaja competitiva sostenible. Además está el hecho de que un coche es un producto intercambiable: los consumidores pueden fácilmente cambiar de una marca a otra. Muchas personas buscan un vehículo a un precio que puedan pagar y cambian fácilmente de un Fiat o un Volkswagen a un Peugeot, un Opel o un Toyota. Otros ven el coche como una extensión de sí mismos y están dispuestos a pagar una prima por un coche con una imagen determinada.

Fuente: Morningstar Direct (a fecha 30 de Noviembre 2012)

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Sobre el Autor

Maarten van der Pas

Maarten van der Pas  is Financial Markets Editor bij Morningstar Benelux

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