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Elecciones en Italia

Las crisis del gobierno italiano no son nada nuevo para los inversores. Pero hoy el panorama se complica por los altos precios de la energía, la inflación y el aumento de los tipos de interés.

Sara Silano 23/09/2022
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Paracaídas Italia

Lo que salga de las elecciones del 25 de septiembre será el noveno gobierno en los últimos once años.

Los mercados han demostrado en los últimos meses que no les gusta la incertidumbre política y la especulación se ha cebado con la deuda pública italiana. El escenario de unas elecciones anticipadas, en este periodo caracterizado por la guerra en Ucrania, la subida de los precios del gas y el aumento de los tipos de interés, fue considerado por muchos inversores como el peor; sin embargo, se materializó.

 

 

Aunque las crisis de gobierno no son nada nuevo en Italia, dificultan la aplicación de las reformas necesarias para resolver los problemas estructurales del país y la definición de políticas a largo plazo.

Además, ahora está en juego la aplicación del Plan Nacional de Recuperación y Resiliencia (PNR), ese programa de reformas e inversiones exigido por la Unión Europea para obtener los fondos comunitarios de nueva generación, el instrumento desarrollado en respuesta a la crisis pandémica.

A pesar de la crisis política y energética, la inflación récord y las tensiones internacionales, la economía italiana está mostrando cierta resistencia. El 1 de septiembre, el Istat revisó al alza sus estimaciones del Producto Interior Bruto (PIB) del segundo trimestre, situándolo en un +1,1% con respecto a los tres meses anteriores y en un +4,7% en términos interanuales. Además, en su actualización de julio, el Fondo Monetario Internacional (FMI) había aumentado su previsión de crecimiento para Italia.

Italia va mejor que el resto de la Eurozona, pero comparte con la región los riesgos de una recesión económica debida a la crisis energética.

La deuda pública italiana es más sensible al ciclo económico y tiende a sufrir en épocas de tensión del mercado. Esto se refleja en el diferencial entre los bonos italianos y alemanes a diez años (BTP-Bund), que se ha disparado un 64% desde principios de año (a 15 de septiembre). La bolsa, por su parte, ha perdido cerca de un 16% desde enero de 2022 (índice Morningstar Italia), con un comportamiento ligeramente peor que el resto de Europa.

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Sobre el Autor

Sara Silano

Sara Silano  è caporedattore di Morningstar in Italia

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