¿Qué hago con mi fondo emergente?

¿Deben los partícipes reducir, mantener o aumentar su peso en fondos emergentes?

Fernando Luque 29/01/2014
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Cualquiera que tenga un fondo emergente en cartera estará preguntándose si no habrá cometido un error al invertir en este tipo de fondos, sobre todo aquellos que han invertido recientemente en fondos de esta categoría.

En estos últimos tres meses, por ejemplo, los fondos de la categoría RV Emergente Global acumulan caídas cercanas al 8% cuando categorías más centradas en mercados desarrollados muestran incluso ligeras ganancias. Si nos vamos a las categorías de bonos emergentes, tenemos más o menos la misma imagen, con pérdidas que alcanzan también el 8% en ese mismo periodo para la categoría de Bonos Emergentes en Divisa Local (que son los que más han sufrido con las recientes caídas de las divisas emergentes).

 

Fuente: Morningstar Direct

 

Podríamos discutir largo y tendido sobre los motivos que han llevado a los mercados emergentes a comportarse peor que el resto de mercados en estas últimas semanas o meses, pero lo que preocupa en estos momentos a los partícipes es si deben reducir, mantener o aumentar su peso en este tipo de activo.

¿Cuál es su exposición a emergentes?

Para saber qué hacer con los mercados emergentes el inversor debe primero tener claro cuál es su perfil de riesgo, su horizonte de inversión y el tipo de fondo dentro de la cartera. Las dos primeras cuestiones son fáciles de resolver. Respecto al horizonte de inversión, tengo que recordar que invertir en un fondo de renta variable emergente (me voy a centrar en los fondos de acciones más que en los fondos de bonos) con un horizonte de menos de cinco años es, a nuestro juicio, poco recomendable (nota: este consejo no sólo vale para los emergentes, vale para cualquier tipo de fondos de renta variable).

En cuanto al nivel de riesgo, entiendo que si un inversor ha incluido un fondo emergente en cartera era consciente antes de suscribirlo de que este tipo de fondos conlleva un mayor riesgo que los fondos de mercados desarrollados. Nuestra postura ha sido siempre considerar los fondos de renta variable emergente como una inversión marginal dentro de una cartera diversificada.

Por lo tanto considero que invertir más de un 10% de la parte de renta variable en este tipo de activo es sin duda asumir un riesgo excesivo. Tenga en cuenta que el peso de los emergentes dentro de un índice como el MSCI World All Countries o el FTSE World  apenas llega al 3%.

También debe comprobar la exposición global de su cartera a mercados emergentes. Quiero decir con esto que muchos inversores no son conscientes realmente de la exposición que tienen a esos mercados. No son conscientes, por ejemplo, que si tienen un fondo de renta variable global en cartera ese puede y suele invertir una parte de su cartera en estos mercados.  

Por último, la cuestión del tipo de fondo es también relevante. Hay muchos inversores que han ido a lo largo del tiempo incluyendo en sus carteras fondos regionales o especializados en determinados países, muchas veces, cabe decirlo, atraídos por los fondos de moda del momento. Así veo muchas carteras de inversores particulares que tienen un fondo de China (¿recuerdan cuándo todo la prensa financiera alababa el potencial de crecimiento del gigante asiático?) o un fondo de Brasil (¿recuerdan cuándo toda la prensa financiera comentaba los efectos positivos que iba a tener para el país la celebración del Mundial de Fútbol y de los Juegos Olímpicos?).  Nuestra postura en este asunto también es muy clara. Para el inversor particular recomendamos que invierta en mercados emergentes a través de un fondo diversificado en todas las regiones y que sea el propio gestor del fondo el que elija los países que él considera más interesantes.

¿Y por qué no comprar ahora?

El sentido común nos dice que los mercados emergentes presentan una buena oportunidad de inversión a largo plazo pero que lo mejor es esperar a que se resuelvan las incertidumbres, especialmente cambiarias y monetarias, que pesan sobre ellos. Personalmente creo que si esperamos a que se resuelvan todas las dudas que pesan sobre estos mercados probablemente será demasiado tarde.

Soy más partidario de invertir en función de las decisiones de cartera tomadas a priori que intentar adaptarse a los movimientos de los mercados. Dicho esto si hay un argumento que claramente juega a favor de los mercados emergentes frente a los desarrollados, éste es el de la valoración relativa. Nunca, en estos últimos años, los mercados emergentes fueron tan baratos comparados con los desarrollados.

 

Fuente: Morningstar Direct

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Sobre el Autor

Fernando Luque

Fernando Luque  es el Senior Financial Editor de www.morningstar.es

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