¿Se puede predecir el próximo mercado bajista?

Cuanto más largo es el periodo de análisis, más fuerte es la señal

John Rekenthaler 28/09/2020
Facebook Twitter LinkedIn

Bear Market Large

 

Un lector me preguntaba lo siguiente:

"Mirar las rentabilidades actuales de 10 años da una sensación que he experimentado dos veces antes, durante la burbuja tecnológica y la crisis financiera. ¿Existe algún dato relativo a que rendimientos significativamente más altos a 10 años estén correlacionados negativamente con rendimientos más bajos en los 10 años siguientes (como el boom tecnológico seguido de la 'década perdida')?".

Mi respuesta inicial es que hay una relación inversa floja entre las rentabilidades pasadas y futuras a 10 años, pero tan floja que no se puede ganar dinero con esa información. Esta columna proporciona las cifras para defender - o refutar - esa afirmación. Además de mostrar los resultados de los rendimientos de 10 años, también examino los períodos de 5 y 20 años.

La serie de datos comienza en 1926, no porque ese año haya sido particularmente memorable para las acciones, sino porque es el inicio a la base de datos de Ibbotson sobre Acciones, Bonos, Letras e Inflación (que es propiedad de Morningstar). Las rentabilidades, del índice de grandes acciones de Ibbotson, son mensuales y reales, lo que significa que se ajustan a los efectos de la inflación. (Utilizar los rendimientos nominales sería muy engañoso, dada las grandes fluctuaciones de la tasa de inflación).

Cada uno de los tres gráficos siguientes contiene tres líneas:

La línea azul representa el promedio de rendimiento anualizado para el último período contemplado. Así, para el gráfico de cinco años, la rentabilidad del 11% que se muestra sobre el año 1931 representa la ganancia anualizada desde 1926 hasta 1930.

(Me sorprendió que los resultados de 1926-30 fueran tan rotundamente positivos, pero a pesar de la tradición que rodea al Jueves Negro de octubre de 1929, los peores rendimientos de la bolsa de la Gran Depresión llegaron más tarde, en 1931 y 1937).

La línea roja representa el rendimiento promedio anualizado del periodo siguiente. Por lo tanto, para el gráfico de cinco años, la rentabilidad del 6,35% que se muestra por encima del año 1931 representa la ganancia anualizada de las acciones desde los años 1931 hasta 1935.

 (Una vez más, me sorprendió. ¿Las acciones se beneficiaron durante el epicentro de la Gran Depresión? Sí, lo hicieron, a veces, aunque esa línea roja pronto se hunde. No sólo Wall Street se recuperó periódicamente, sino que la nación sufrió una fuerte deflación, impulsando así el valor real de las acciones).

La línea naranja horizontal representa la rentabilidad media de todos los periodos.

La interpretación de las imágenes es, por lo tanto, sencilla. Si, para una fecha determinada, las líneas azul y roja caen en lados opuestos de la línea naranja, entonces los retornos pasados eran un indicador inverso de los resultados futuros. Altos rendimientos pasados llevaron a bajos rendimientos futuros, o viceversa. Si, por otro lado, las líneas azules y rojas se sitúan en el mismo lado de la línea naranja, entonces la señal falló.

 

5 años

13155

 

¡Qué desastre! No tiene sentido intentar analizar las salpicaduras de estas hojas de té. (Lástima del pobre inversor que intenta construir un barómetro de mercado basado en esos datos.) La insignificante estadística de correlación de 0,09 negativo confirma la inutilidad de los rendimientos de las acciones a cinco años. Saber lo que pasó con las acciones de EE.UU. en los cinco años anteriores arroja poca luz, si es que hay alguna, sobre lo que ocurrirá durante la próxima media década.

 

10 años

13156

Esto está mejor. Al principio las pérdidas iniciales de 10 años fueron seguidas por las ganancias más altas de 10 años de todo el período. Más tarde, justo después de la mitad del período, se produjo una pauta similar, con un rendimiento negativo sucedido por resultados futuros superiores a la media. Luego, como se lamentaba el lector, los altos del boom tecnológico de los 90 presagiaron los bajos de la "década perdida".

Sin embargo, las líneas azules y rojas aterrizan en el mismo lado de la línea naranja un tercio del tiempo, lo que es demasiado a menudo para una señal a largo plazo.

La correlación es negativa 0,25, lo suficientemente alta como para ser sugerente pero no tan alta como para ser útil en la práctica. Mi respuesta al lector se mantiene.

 

20 años

13157

Y ahora algo completamente diferente. No se podría esperar una imagen más clara que la que se obtiene con el gráfico de 20 años. Cuando el azul sube, el rojo baja, y lo contrario. Sólo hay breves tramos cuando las dos líneas aparecen en el mismo lado de la mediana, y en esos casos los retornos están cerca de lo normal, por lo que la señal no parpadea con claridad. El gráfico se ve tan limpio que uno sospecha que su autor se equivocó. (Ese pensamiento se cruzó inicialmente por mi mente.)

 

El gráfico está dominado por 5 eventos:

 

  • Los años de depresión/guerra (resultados flojos)
  • Los años 50/60 (resultados fuertes)
  • La crisis del petróleo de los 70 (resultados flojos)
  • Los 80/90 (resultados fuertes)
  • Los 2000s (resultados flojos, de hecho, peores que en los 30)

 

Por consiguiente, estos resultados no sólo carecen de significación estadística, ya que las 648 observaciones mensuales se superponen de forma tan completa, sino que además fallan al sentido común. Que las economías boyantes generen valoraciones optimistas de las acciones, que finalmente disminuyen a medida que las noticias económicas empeoran, tiene sentido. Pero que tales eventos hayan ocurrido en un ciclo aparentemente regular es seguramente accidental. La aparente inevitabilidad del patrón es un espejismo, basado en un tamaño de muestra muy pequeño.

Dicho esto, sospecho que los números de 20 años ofrecen una guía justa para el futuro, si no tan precisa como sugiere su correlación negativa de 0,84. Los cambios económicos seculares tienden a ocurrir gradualmente, y las emociones de los inversores pueden excederse. Aunque no es necesario respetar la letra de este hallazgo, su espíritu merece algo de respeto.

Lo que implica buenas noticias para la bolsa americana ya que en 2020 el rendimiento real de las acciones a 20 años fue un modesto 3,85%, muy por debajo de la norma histórica. En estos días, se ha vuelto común lamentar los altos precios de las acciones. Tal vez los escépticos demuestren estar en lo cierto. Pero la medida del rendimiento a 20 años prevé un resultado más feliz.

Facebook Twitter LinkedIn

Sobre el Autor

John Rekenthaler  is vice president of research for Morningstar.

© Copyright 2022 Morningstar, Inc. Reservados todos los derechos.

Términos de uso        Política Privacidad        Cookie Settings