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¿Dónde (perdón… cómo) invertir en 2011?

Es tan importante saber cómo invertir que dónde invertir de cara al futuro.

Fernando Luque 04/01/2011

¿Dónde invertir en 2011? Es la tradicional pregunta de fin de año a la que todos los analistas quieren dar respuesta. El público inversor también está esperando con ansiedad que alguien le oriente y le indique el camino a seguir para obtener la mayor rentabilidad posible en el menor espacio de tiempo. Además espera respuestas concretas. Quiere saber qué región, qué país, qué sector, qué estilo de inversión obtendrá las mayores revalorizaciones. Me temo que no tengo una respuesta concreta a estas preguntas. Pero sí que tengo algunas recomendaciones prácticas para los inversores.

Primero, les diría que eviten los extremos. Sería un error ver la construcción de una cartera de fondos como un juego de cero o cien. No es cuestión de adivinar cual será el mercado o el segmento del mercado que más posibilidades tiene de revalorizarse en los próximos meses e invertir toda la cartera en este activo. Aunque esta recomendación es de sentido común e invita a aplicar criterios de diversificación a las carteras, sigue habiendo muchos inversores con carteras excesivamente concentradas en una sola idea de inversión (emergentes, materias primas, renta fija a corto plazo, etc).

El segundo consejo que me permitiría dar a los inversores es que se atrevan a ser un poco “contrarian” como dirían los anglosajones, es decir que se atrevan a invertir, de forma moderada, por supuesto, en tipos de activos que no tienen ahora mismo los favores del gran público. No evite, por ejemplo, invertir parte de su cartera en fondos de renta fija (incluso de deuda pública) bajo el pretexto de que los tipos de interés están en niveles mínimos históricos. Es cierto que existe un riesgo de subida de tipos que perjudicaría a este tipo de fondos, pero no olvide que las caídas que puedan sufrir son mucho más limitadas que las de los fondos de renta variable en un mal año de bolsa (psicológicamente el inversor no encaja de la misma manera una pérdida del 5% en un fondo de renta fija que en un fondo de acciones).

El tercer consejo que me gustaría que asimilasen los partícipes es que intenten diversificar no sólo por tipos de activos sino también por momentos de entrada en los mercados. No hay necesidad de invertir todo el patrimonio o todo el ahorro en un momento determinado. Al contrario, realizar aportaciones periódicas e independientes del comportamiento del mercado proporciona una interesante y necesaria gestión del riesgo.

Por último, y para volver a la cuestión que planteábamos al principio de esta columna, lo importante no es tanto dónde invertir de cara al año que viene sino cómo invertir no sólo pensando en lo que puedan dar de sí los mercados en el 2011 sino de cara al futuro. Es probable que en los próximos años tengamos que convivir con un entorno de bajas rentabilidades tanto para la renta variable como para la renta fija (los bajos niveles de tipos de interés y de rentabilidad por dividendo están ahí para recordárnoslo) y de alta volatilidad (derivado del riesgo de subidas de tipos de interés)

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Sobre el Autor Fernando Luque

Fernando Luque  es el Senior Financial Editor de www.morningstar.es