La importancia de la política fiscal

Disminuir y simplificar la fiscalidad de las compañías norteamericanas son, según Michael Mach, gestor del fondo Eaton Vance Emerald U.S. Value, dos de los elementos necesarios para aumentar el atractivo de EEUU ante los inversores extranjeros.

Recientemente la publicación de determinados algunos indicadores macro ha alimentado algunas previsiones pesimistas sobre la economía americana. ¿Cuál es su lectura de la situación económica actual?

La economía ha respondido bien a la política fiscal del presidente Bush iniciada en mayo del 2003. Desde el punto de vista de las cuentas de las sociedades, la coyuntura ha empezado a mostrar señales de recuperación hace siete trimestres y sigue mejorando. Mirando hacia el futuro, es el área de gastos por inversión el que pensamos que más significativamente contribuirá al crecimiento de la economía.

La inversiones bajaron bruscamente después del pinchazo de la burbuja de internet. Pero la liquidez de las empresas es ahora muy elevada, los flujos de caja son importantes y los beneficos están próximos a niveles récord. Estas condiciones deben conducir a un aumento de los gastos por inversión.

Por otra parte, aunque existe el riesgo de que una subida de tipos de interés frene los gastos de consumo, las fuertes ganancias de productividad han contenido las presiones inflacionistas y limitado el aumento de los tipos de interés a largo plazo. La creación continuada de puestos de trabajo y una tasa de paro del 5,2% son otros indicadores positivos que nos hacen considerar con optimismo las perspectivas futuras de la economía.

¿Cuáles son sus expectativas para el 2005 y 2006 ?

Los economistas con los que hablamos esperan que el crecimiento en el primer trimestre se sitúe dentro de un rango del 3,5% - 4%. Los factores principales del crecimiento de este primer trimestre serán la creación de nuevos puestos de trabajo y el alto nivel de devoluciones fiscales para los consumidores. También contribuirán al crecimiento el aumento de la producción industrial y de la actividad manufacturera. Esperamos que el crecimiento se modere hasta alcanzar el 3% a principios del 2006.

¿Qué falta en su opinión para que el mercado norteamericano sea más apetecible para los inversores extranjeros?

Se avecina el 15 de abril, fecha tope en Estados Unidos para las declaraciones fiscales. Los gestores de empresas esperan que el Congreso tome medidas para simplificar el sistema fiscal americano.

Entré en el mundo de la inversión hace más de veinticinco años. Hoy en día, las empresas incorporan una perspectiva mucho más global en sus negocios que cuando empecé en 1976. También son más conscientes de la fiscalidad que se aplica a sus negocios en cada parte del mundo.

Las inversiones en dólares se están moviendo hacia aquellos países que ofrecen una fiscalidad más simple y más atractiva. Es necesario, por lo tanto, que el sistema de impuestos se simplifique en Estados Unidos y que la presión fiscal sobre las empresas disminuya. Además del problema de la tasación, tenemos el de la judicialización de los negocios que también preocupa mucho a los directivos de empresas. Un ejemplo de ello es el aumento del coste de la sanidad provocado por los juicios ya que, en los últimos años, las empresas han tenido que reducir los beneficios sanitarios a sus empleados para controlar los costes.

Disminuir la tasación de las empresas, simplificar el sistema fiscal y encontrar un modo de controlar los juicios son caminos que tanto la administración Bush como el Congreso deberían tomar si queremos que Estados Unidos sea más atractivo para los inversores extranjeros.

¿Cuáles son en su opinión las empresas más interesantes ahora mismo?

Actualmente pensamos que existen buenas oportunidades en la mayoría de los principales sectores. En el pasado, hemos tenido alguna dificultad en encontrar ideas de valor en el área tecnológica, pero incluso ahí estamos empezando a realizar algunas inversiones que pensamos darán rentabilidad a largo plazo a nuestros inversores.

Pero usted gestiona un fondo value, ¿no es así?

Si, pero creo que la cartera de los inversores siempre debe incluir alguna empresa orientada al crecimiento, al margen de los títulos típicamente “value”. Dicho esto, uno debe reconocer la fortaleza demostrada por los títulos de valor en estos últimos cinco años. Pero no me sorprendería ver al mercado americano apostar por los valores de alto crecimiento en un futuro próximo.

Un tipo de crecimiento que probablemente encante a los inversores “value” en los próximos años es el crecimiento del dividendo, un estilo de inversión que tiene todas las papeletas para atraer la atención de los inversores más conservadores a largo plazo.

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Sobre el Autor

Maria Grazia Briganti  She has been editor & analyst of Morningstar Italy