¿Cómo medir el riesgo de carbono?

Medir el riesgo de carbono de un fondo de inversión no es una tarea sencilla

Fernando Luque 30/05/2018

Una vez que uno está convencido de que es importante descarbonizar una cartera de inversión (si no lo está puede leer este artículo al respecto), el siguiente paso es saber cuál es la situación del fondo en cuanto al riesgo carbono.

En teoría medir la huella de carbono de un fondo de inversión parece sencillo, siempre y cuando uno dispone de las emisiones de carbono de las empresas que configuran su cartera. Pero en la práctica no hay un consenso en la forma de medir esas emisiones. Algunos fondos calculan su huella de carbono teniendo en cuenta las emisiones de cada una de las empresas y ponderándolas por el total de las ventas. Otros ponderan esas emisiones por el total del activo de la compañía.

Otra de las dificultades es medir el impacto total de las emisiones de una empresa. Lo más evidente es tener en cuenta las emisiones directas provenientes de la actividad de la empresa. Es lo que se conoce como emisiones de alcance 1. Pero también hay que considerar lo que se denomina las emisiones de alcance 2; es decir, las emisiones provocadas indirectamente por la empresa (por ejemplo, por la utilización de energía eléctrica). Por último, hay un tercer nivel de emisiones, las de alcance 3, que incorpora las emisiones de los productos y servicios fabricados o ofrecidos por la empresa (por ejemplo, en el caso de las compañías automovilísticas el 80% de las emisiones relacionadas son de este tipo).

En general el análisis tradicional de la huella de carbono de la cartera de los fondos se centra en la intensidad de carbono basada en las emisiones de los ámbitos 1 y 2. Para ayudar a los gestores, asesores financieros e inversores a evaluar el riesgo de carbono que tienen sus carteras de fondos, Morningstar también tiene en cuenta la intensidad en carbono, pero incorpora otras medidas en el cálculo del “Carbon Risk Score” o “Puntuación de Riesgo de Carbono”. Por ejemplo, las métricas incorporadas en el cálculo del riesgo de carbono son:

 

La Exposición al Carbono (Carbon Exposure): la puntuación de exposición al carbono evalúa el nivel de riesgo relacionado con el carbono que existe en la cadena de valor de las empresas que forman parte de la cartera.

La Gestión del Carbono (Carbon Management): la puntuación de gestión del carbono por parte de una empresa mide la habilidad del equipo directivo en reducir las emisiones y los riesgos relacionados con el carbono.

El Riesgo de las Operaciones de Carbono (Carbon Operations Risk): mide los riesgos de carbono generados por la actividad de la empresa.

El Riesgo de Carbono de los Productos y Servicios (Carbon Products & Services Risk): forma parte de la evaluación de la cadena de valor y determina los riesgos relacionados con el carbono derivados de los productos y servicios de las empresas que forman parte de la cartera.

Riesgo de Activos Abandonados (Stranded Assets): mide el riesgo derivado de las reservas de combustibles fósiles.

La Intensidad en Carbono (Carbon Intensity): es la media ponderada (por el peso de cada uno de los valores) de las emisiones de carbono reales o estimadas por Sustainalytics y medidas en toneladas métricas de CO2 por los ingresos (en millones de dólares).

Como vemos medir el riesgo de carbono que puede tener un fondo de inversión no es una tarea sencilla, pero es imprescindible si queremos descarbonizar la cartera.

 

 

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Sobre el Autor

Fernando Luque

Fernando Luque  es el Senior Financial Editor de www.morningstar.es