¿Por qué descarbonizar carteras de inversión?

Las emisiones de CO2 no sólo afectan al medioambiente, también afectan a la rentabilidad a largo plazo de los activos financieros.

Fernando Luque 17/05/2018

Cuando uno habla de descarbonizar una cartera de inversión, muchas veces recibe una mirada de incredulidad. ¿No es esa una responsabilidad directa de las empresas que emiten dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera? Sí. Pero los fondos de inversión o los planes de pensiones también tienen una responsabilidad indirecta. El concepto es fácil de entender. Si un fondo de inversión posee el 1% de una empresa que emite x toneladas de dióxido de carbono (CO2), entonces ese fondo de inversión será el responsable del 1% de esas emisiones.

Al mencionar la problemática de las emisiones de C02 y de gases de efecto invernadero se nos viene a la mente los Acuerdos de París en el año 2015 en los que unos 195 países acordaron mantener el calentamiento global por debajo de los 2 grados Celsius. Pero para entender todo lo que implica la descarbonización de las carteras de inversión hay que remontarse entre otros acuerdos internacionales al compromiso de Monreal sobre el carbono un año antes, en septiembre de 2014 (en el que los firmantes se comprometieron a medir y publicar anualmente la huella de carbono de sus carteras). 

Algunos países han ido más lejos y en Francia, por ejemplo, la Ley de Transición Energética obliga a los gestores con más 500 millones de euros a publicar un informe anual sobre las emisiones de efecto invernadero presentes en sus carteras.

¿Por qué descarbonizar las carteras?

Al margen de la importancia que la reducción de emisiones de CO2 tiene a nivel medioambiental, uno puede preguntarse por qué hay que descarbonizar una cartera de inversión desde una perspectiva puramente financiera. La razón es simple: las emisiones de carbono tendrán a largo plazo un impacto directo sobre las rentabilidades de los distintos tipos de activo, afectando en mayor medida determinados sectores. Es la conclusión a la que llegó un informe de la consultora Mercer “Investing in a Time of Climate Change” de la que hemos extraído las siguientes ilustraciones.

 

 

 

Muestran que habrá clases de activos que saldrán perdiendo, como, por ejemplo, la renta variable global de mercados desarrollados (es la última barra del primer gráfico, la amplitud de las barras indica el grado en que la rentabilidad de los activos se verá afectada en función de si somos capaces o no de cumplir los Acuerdos de París).

El segundo gráfico también muestra que habrá sectores que saldrán ganando como las renovables, la energía nuclear o la tecnología.

Teniendo en cuenta la importancia que pueden tener las emisiones de carbono y de gases de efecto invernadero en las rentabilidades a largo plazo de las carteras de inversión, Morningstar acaba de crear unas métricas para evaluar y medir la exposición de los fondos de inversión y planes de pensiones al riesgo de carbono.

 

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Sobre el Autor Fernando Luque

Fernando Luque  es el Senior Financial Editor de www.morningstar.es