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Acciones americanas: más allá del efecto Trump

El análisis de los fundamentales permite comprender mejor el potencial de rentabilidad de las acciones estadounidenses a largo plazo.

Morningstar 25/12/2017

Contrariamente a los observadores que predijeron una caída en el mercado bursátil estadounidense después de la elección de Trump, este ha saltado de récord en récord.

En 2017, el índice S&P 500 alcanzó 53 máximos históricos (tanto como en 2014), lo que provocó sentimientos contradictorios sobre la capacidad de esta clase de activos para establecer nuevos récords.

Algunos observadores, como Jeremy Siegel, creen que las acciones siguen siendo más baratas que los bonos. Otros, como Alan Greenspan, creen que "estamos entrando en una nueva fase económica - una estanflación que no se veía desde los años setenta, lo que no es bueno para los precios de los activos".

La elección de Donald Trump contribuyó a la agitación del mercado, pero otros factores, comenzando por las tensiones geopolíticas con Corea del Norte o las elecciones en Europa, también contribuyeron a los vaivenes del mercado a corto plazo.

Esta evolución errática ilustra principalmente el impacto de los sesgos de comportamiento que pueden afectar al razonamiento de los inversores, ya sea el temor a la aversión a las pérdidas o la miopía temporal de los inversores (demasiada atención prestada a corto plazo).

Pronosticar el desarrollo a corto plazo de los mercados bursátiles puede ser tentador, pero creemos que es más sabio y saludable confiar en las fuentes de rentabilidad a largo plazo de los mercados y entender su dinámica.

Nuestro marco de análisis consiste en dos pasos: primero, evaluar los fundamentos de la renta variable estadounidense; y segundo, determinar cómo estos fundamentos están valorados por la Bolsa.

En lo referente a los fundamentales, cabe señalar que la dinámica de los beneficios y dividendos ha sido particularmente favorable en términos reales desde la crisis financiera. Este factor proporciona un apoyo a largo plazo a la renta variable, aunque hay que tener cuidado de no extrapolar los resultados pasados al futuro.

 

Acciones americanas: evolución de los beneficios y dividendos en términos reales

Fuente: Morningstar Investment Management

 

Uno de los principales impulsores del crecimiento de los beneficios y dividendos han sido los márgenes particularmente elevados, que han aumentado entre el 8,5% y el 9,5% en la última década. Por lo tanto, cualquier inversor debe prestar atención a la sostenibilidad de tal nivel de rentabilidad, especialmente cuando es significativamente superior a la media a largo plazo, situadas en el 7,5%.

Además, es evidente que la subida de precios ha sido más rápida que la de los fundamentales.

Una ilustración de este punto se observa en la evolución de la relación precio/beneficio ajustado cíclicamente (CAPE) desarrollada por el profesor de economía y premio Nobel Robert Shiller. Según este ratio, el mercado de valores de Estados Unidos sólo ha estado más caro en dos ocasiones: antes de la Gran Depresión de 1929 y antes de la explosión de la burbuja de Internet en 2000.

 

Valoración a largo plazo de las acciones americanas (PER de Shiller)

Fuente: Morningstar Investment Management

 

Al combinar estos dos elementos - fundamentales y valoración - estimamos que el rendimiento vinculado a la valoración de las acciones estadounidenses se aproxima más al 0,1% en los próximos 10 años (y al 2,9% en los próximos 20 años) que al 5,7% observado cuando su valoración no es tan ajustada.

Animamos a los inversores a mirar más allá del factor "Trump" y a realizar un análisis exhaustivo del binomio riesgo/rentabilidad de la clase de activos. 

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Morningstar