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Analizando los Ratings de Morningstar

Pensamos que el rating de estrellas es un buen punto de partida para analizar un fondo y el Analyst Rating exhibe un poder predictivo.

Jeffrey Ptak 26/10/2017

Hoy, The Wall Street Journal ha publicado un artículo sobre Morningstar. Queríamos dar a conocer la historia ya que el artículo hace una serie de afirmaciones preocupantes sobre los ratings Morningstar que publicamos, entre otras cosas. En este artículo intentaré desmontar de forma constructivo lo publicado en el WSJ.

Resumen de lo publicado por el WSJ

El Wall Street Journal afirma que nuestros ratings, incluyendo el Morningstar Rating para fondos (el rating de estrellas) y el Morningstar Analyst Rating no han tenido éxito. El análisis de la revista, con el que no estamos de acuerdo, sugiere que los fondos con alta calificación no baten a los fondos de baja calificación en el futuro. Sin embargo, incluso usando los propios análisis del Wall Street Journal, que fueron revelados selectivamente en el artículo de fondo que se ha publicado hoy, vemos que los fondos con alta calificación han sido mucho más propensos a superar a los fondos de baja calificación.

Introducción

Hemos creído desde hace mucho tiempo en el mérito del enfoque directo y transparente que adopta el rating de estrellas para clasificar los fondos: es una "tarjeta de calificaciones" objetiva sobre el comportamiento pasado de los fondos. De la misma manera, frecuentemente, hemos reconocido las limitaciones de la calificación de estrellas, que son comunes a cualquier medida que se base en la rentabilidad pasada. Desde el lanzamiento del rating de estrellas en 1985, la hemos incrementado con otras herramientas y medidas y hemos mejorado nuestra metodología varias veces a lo largo del camino, siendo el Morningstar Analyst Rating un ejemplo de ello.

Hemos animado a los usuarios a considerar la posibilidad de combinar la calificación de estrellas con otros datos y medidas para ayudarles en la selección de fondos. De esta manera, los usuarios se pueden beneficiar de algunas de las características claramente más valiosas del rating de estrellas, es decir, la forma en que enfatiza los periodos de tiempo más largos, la medida en que explica el riesgo y mide la rentabilidad después de los costes, al mismo tiempo que pueden aprovecharse de medidas prospectivas como el Morningstar Analyst Rating. En ese contexto, a menudo hemos descrito el rating de estrellas como un punto de partida potencial para el análisis.

La eficacia del Morningstar Rating

Hemos realizado recientemente varios estudios sobre el rendimiento del rating de estrellas. Puede encontrarlos aquí: "Does the Star Rating for Funds Predict Future Performance?" y " The Morningstar Rating for Funds: A Good Starting Point for Research".

En resumen, lo que hemos encontrado es que el rating de estrellas posee un poder predictivo moderado, que es lo que se espera de un punto de partida para el análisis. Dirige a los inversores hacia fondos más baratos que son más fáciles de poseer y más propensos a hacerlo bien en el futuro, cualidades que se corresponden con el éxito de los inversores.

No descubrirá esto leyendo el artículo de The Wall Street Journal, que describe el rating de estrellas como ineficaz para inclinar las probabilidades a favor de los inversores. Pero el propio análisis del periódico corrobora en gran medida lo que encontramos en nuestras propias pruebas del rendimiento del rating: las probabilidades de éxito son mucho mayores en los fondos de alta calificación que en los fondos de baja calificación, como se muestra en una tabla del artículo:

 

 

The left column of the above table shows a fund's starting star rating, while the second row from the top shows the subsequent rating that those funds achieved in the 10-year period that followed. What the Journal itself found is that while high-rated funds didn't unerringly outperform over the decade that followed the rating, they were far more likely to succeed (defined as a subsequent 4- or 5-star rating) than low-rated funds. For instance, 5-star funds succeeded about seven times more often than 1-star funds. Conversely, low-rated funds failed (defined as a subsequent 1- or 2-star rating, or that died through merger or liquidation) at a much higher rate than highly rated funds. By this definition, 1-star funds were twice as likely to fail as 5-star funds.

La columna de la izquierda de la tabla de arriba muestra el rating inicial del fondo, mientras que la segunda fila de la parte superior muestra la calificación posterior que los fondos lograron en los 10 años siguientes. Lo que el propio periódico descubrió es que, aunque los fondos de alta calificación no tuvieron un rendimiento infaliblemente superior durante la década posterior a la calificación, tenían muchas más probabilidades de tener éxito (definido como una calificación posterior de 4 o 5 estrellas) que los fondos de baja calificación. Por ejemplo, los fondos con 5 estrellas tuvieron un éxito siete veces mayor que los fondos de 1 estrella. Por el contrario, los fondos de baja calificación fracasaron (definiendo fracaso como una calificación posterior de 1 o 2 estrellas, o el hecho de que desaparecieron por fusión o liquidación) a una tasa mucho más elevada que los fondos de alta calificación. Según esta definición, los fondos con 1 estrella tienen el doble de probabilidad de fracasar que los fondos con 5 estrellas.

La eficacia del Morningstar Analyst Rating

El periódico también plantea dudas sobre la eficacia del Morningstar Analyst Rating. Para aquellos que no están familiarizados con ello, el Morningstar Analyst Rating es una evaluación cualitativa y prospectiva de las perspectivas de un fondo. Los analistas de Morningstar asignan estas calificaciones en base a una evaluación de factores como el personal, la gestora, el proceso de inversión, el comportamiento del fondo y los costes. La calificación toma la siguiente forma (de mayor a menor): Gold, Silver, Bronze, Neutral y Negative. Esperamos que los "fondos medallistas" (Gold, Silver y Bronze) superen a sus competidores relevantes o índices de referencia en un ciclo completo de mercado. Los fondos "Neutral" y "Negative" son aquellos en los que los analistas tienen menos convicción.

Debido a que el Morningstar Analyst Rating no tiene todavía seis años, no hemos realizado la misma batería de pruebas que la realizada con el Morningstar Rating. De todos modos, como uno puede imaginarse, hemos estado analizándolo, y lo que hemos encontrado hasta el momento es que el Analyst Rating hace un buen trabajo al dirigir a los inversores hacia fondos de mejor comportamiento. Para ilustrar esto, la tabla a continuación compara el promedio anual de alfa que los fondos con rating generaron durante períodos de tres y cinco años que siguieron a una calificación de Analyst Rating:

 

 

Lo que uno observa es que, en promedio, los fondos de mayor calificación tienden a generar alfas más altas (es decir, excesos de rentabilidad positivos no explicados por su sensibilidad al mercado) que los fondos de menor calificación. Esta tendencia es más pronunciada en los cinco años siguientes que en los tres años siguientes. Evidentemente, tenemos mucho trabajo por hacer para mejorar el rendimiento relativo de los fondos con calificación Bronze en comparación con los fondos con calificación Neutral, pero en general el Analyst Rating parece haber funcionado bien. (Nota: el grupo de ratings Negative es mucho menor que los demás, representando sólo alrededor del 4% de las calificaciones emitidas durante este periodo).

Pero según el diario, el Analyst Rating no ha logrado dirigir a los inversores hacia fondos de mayor o menor rentabilidad. Antes de que lleguemos a sus resultados, uno debe saber que el test que realizó el periódico es diferente a la nuestra -en lugar de medir la predictividad usando el alfa como lo hicimos, el periódico midió la predictividad basándose en el rating de estrellas del fondo. Esencialmente, el periódico estaba buscando ver si los fondos medallistas

(Aconsejamos al periódico que no usara la calificación de estrellas como medida de la predictibilidad del Analyst Rating por una simple razón: el rating de estrellas se basa en el riesgo y la rentabilidad ajustada por comisión de entrada de los fondos frente a sus competidores dentro de sus categorías. Pero cuando los analistas asignan un Analyst Rating, no están tomando en consideración los costes de entrada. Por lo tanto, existe una diferencia, un punto que indicamos al periódico para que reconsiderasen el rating de estrellas en favor de una medida ajustada al riesgo como el CAPM alfa. No siguieron nuestro consejo.)

Profundicemos ahora en las conclusiones del periódico, que incluyen la tabla adjunta, para ilustrar que el Analyst Rating sí ha funcionado bien.

 

 

La columna de la izquierda muestra el Analyst Rating al comienzo de cada período y las columnas de la derecha muestran el rating de estrellas que esos fondos han conseguido, de media, durante los tres o cinco años siguientes. Por ejemplo, vemos que el 30% de los fondos con calificación Negative obtuvieron un rating de de 1 ó 2 estrellas en los tres años siguientes, en promedio, y otro 30% despareció (tras fusionarse o liquidarse), y así sucesivamente para los demás Analyst Ratings y períodos de tiempo.

Lo que el propio análisis de la revista nos dice es que los fondos con calificación Gold tienen casi el doble de probabilidades de éxito (definido como una calificación posterior de 4 o 5 estrellas) que los fondos con calificación de Neutral y Negative, en promedio. Por el contrario, los fondos con calificación Neutral y Negativa fueron mucho más propensos al fracaso (definidos como una calificación posterior de 1 ó 2 estrellas, o una desaparición por fusión o liquidación) que los fondos con calificación Gold.

Estos resultados son consistentes con nuestros hallazgos, cuando hemos evaluado el Analyst Rating usando una medida ajustada al riesgo como el CAPM alfa. En resumen, mientras que el periódico dibuja un cuadro pesimista sobre el Analyst Rating, éste ha funcionado bastante bien en los seis años de historia, con las propias conclusiones del periódico pareciendo corroborar las nuestras.

Conclusión

A pesar de la historia del Wall Street Journal, el rating de estrellas es un punto de partida útil para el análisis ya que inclina las probabilidades de éxito a favor de los inversores. El Analyst Rating prospectivo, aunque más reciente, también ha mostrado su poder predictivo. Usándolos juntos o por separado, creemos que estas calificaciones pueden mejorar los resultados y ayudar a los inversores a alcanzar sus objetivos, lo que está en total consonancia con nuestra misión como compañía.

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Sobre el Autor

Jeffrey Ptak  Guest Author