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¿Hay o no hay inflación?

¿Estamos a las puertas de una subida de las tasas de inflación? Esa es la gran cuestión...

Fernando Luque 01/03/2017

Hoy en día, hay que reconocer que los niveles de índices de precios al consumo no representan una amenaza inminente, aunque es cierto que han experimentado un ligero repunte en estos últimos meses. En España, por ejemplo, la inflación interanual ha subido hasta el 3% tras haber estado bastante tiempo en terreno negativo. Pero, cómo evolucionarán esas tasas de inflación en los próximos años es toda una incógnita.

 

Hay que admitir que el debate está ahora mismo a favor de los que piensan que vamos a tener un problema con la inflación probablemente no a muy corto plazo, pero sí cuando las economías ya se hayan plenamente recuperado de la difícil situación que han atravesado estos últimos años.

Basan su argumentación en el fuerte aumento de los déficits por parte de los principales gobiernos del mundo (el gobierno Trump sigue apostando por un gigantesco plan de infraestructura) y en las importantes inyecciones de liquidez que han llevado a cabo y siguen llevando a cabo algunos bancos centrales, como el Banco Central Europeo, para reavivar la actividad económica. Todo esto, indican los partidarios de esta teoría, además de un incremento en las tasas de inflación, también se traducirá en aumentos de tipos de interés y pérdidas para los fondos de renta fija de deuda pública. 

A estos argumentos, los que se posicionan en el lado de la deflación (que son minoría por el momento) responden primero que el que los bancos centrales inyecten fuertes cantidades de dinero en el sistema no significa necesariamente que esto conlleve aumentos de precios. Todo depende de cómo ese dinero circule por el sistema, entre unos agentes económicos y otros. Es lo que se conoce técnicamente por “velocidad del dinero” y actualmente esa velocidad está decreciendo, incluso en Estados Unidos como muestra la siguiente ilustración.

 

 

Por otro lado, también indican que fuertes incrementos del déficit no siempre se han traducido, en el pasado, en aumentos de la inflación sino todo lo contrario como lo demuestran los ejemplos de Japón entre 1988 y 2008 y Estados Unidos durante la Gran Depresión, entre 1929 y 1941.

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Sobre el Autor Fernando Luque

Fernando Luque  es el Senior Financial Editor de www.morningstar.es