Invierta en empresas con ventajas competitivas

Las empresas con una fuerte ventaja competitiva suelen tener un mejor comportamiento bursátil a largo plazo

Fernando Luque 21/07/2016
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Configurar una cartera de acciones para un inversor particular no es un ejercicio sencillo. No es fácil, por ejemplo, calcular un precio objetivo para cualquier compañía para saber si cotiza a un precio atractivo o no.  Es una tarea más propia del inversor profesional o del gestor de fondos. Pero hay algo que los inversores pueden preguntarse antes de invertir en cualquier valor y es si tiene o no una ventaja competitiva. Ésta puede provenir de distintas fuentes. Hay distintos tipos de ventajas competitivas.

Primero, tenemos las ventajas de coste. Obviamente una empresa que es capaz de producir sus bienes o productos a un menor coste que el de sus competidores, y vendiéndolos a un precio similar, está obteniendo un mayor margen en los beneficios y por tanto una ventaja competitiva fundamental.

Un segundo tipo de ventaja competitiva pueden ser los activos intangibles como las patentes, la reputación de la marca, etc. Hay empresas que pueden aumentar sensiblemente el precio de sus productos únicamente por el reconocimiento que posee la marca entre los consumidores.

El coste de cambio es otro elemento que puede generar una ventaja competitiva. En este caso nos referimos a los costes que recaen en el consumidor si este decide cambiar de producto o de servicio.

Un cuarto tipo de ventaja competitiva consiste en el efecto red: éste se produce cuando el valor de un bien o de un servicio particular aumenta tanto para los nuevos usuarios como para los usuarios existentes a medida que más personas utilizan ese bien o servicio, creando a menudo un círculo virtuoso que permite que los fuertes se hagan más fuertes.

Por último, la ventaja competitiva también puede provenir de una escala eficiente: esta ventaja se produce cuando la escala de un determinado sector o área de negocio está explotada por unas pocas compañías que se reparten el grueso del negocio de una forma eficiente, estableciendo una fuerte barrera de entrada a los nuevos entrantes.

¿Por qué es tan importante detectar si una compañía tiene o no una ventaja competitiva? Simplemente porque la historia nos muestra que aquellas que tienen una fuerte ventaja competitiva suelen tener un mejor comportamiento bursátil a largo plazo que las que no poseen ninguna ventaja.

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Sobre el Autor

Fernando Luque

Fernando Luque  es el Senior Financial Editor de www.morningstar.es

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